martes, octubre 27, 2020

José Luis Díaz, Cartografías del proceso

José Luis Maldonado Díaz (1974 – 2020)

Por Rocío Cárdenas Pacheco

Cajas
Instalación en Escuela Adolfo Prieto
2015

Hacia el centro del campo hay un pequeño túmulo, una hinchazón en la tierra, una indicación de la presencia de la obra, cerca puede verse la gran superficie cuadrada del pozo, así como los extremos de la escala que se necesita para descender a la excavación.”

¿Qué es una escultura? Tomando como punto de partida el ensayo de Rosalind Krauss,1 incluso un agujero en el campo puede ser arte y además poseer la fuerza necesaria para cuestionar todo el arte hasta entonces clasificado como “legítimo”.

A través de este mítico ensayo realizaré algunas reflexiones sobre la obra del artista visual mexicano José Luis M. Díaz, quien a lo largo de más una década estableció un diálogo a partir de la prevalencia del lenguaje, las ideas y las experiencias estéticas frente a la naturaleza.

Su propuesta visual la podemos ubicar dentro del arte conceptual. Tenía como denominador común una observación participante del mundo que lo rodeaba. Su línea artística estaba fuertemente ligada a un ámbito meticuloso, detallado, constante, casi meditativo, lo cual se contraponía de una forma extraordinaria con su personalidad.

Enérgico y en eterno movimiento, como las olas del mar se dejaba llevar por un ritmo frenético en el mundo cotidiano. Podríamos describir su sistema de creación como un laboratorio en constante ebullición. Relacionándose de una forma directa con los seres que lo rodearon desde las arañas situadas en un rincón de la habitación hasta cualquier ser humano que se cruzara en su camino.

En muchas de las obras de José Luis se pueden observar una serie de procesos sobre los diferentes estados de la materia. Recomponía y sujetaba mapas, recortaba libros de comics y realizaba al más puro estilo del dadaísmo, esculturas en periódico retando o, más bien, siguiendo sus propias instrucciones.

Sin título. Intervención sobre libro Atlas
Cortes, dobleces y ensambles sobre Atlas
8 x 56 x 40 cm (2006)

Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periodico un artículo de la longitud que quiera darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte enseguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente
En el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor finamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo. “

Tristán Zara

Abrazo
Escultura a base de periódico
2014

¿Cómo es que el papel puede doblarse para ser plano o tridimensional en una escultura? ¿Qué pasa con los vacíos que deja un objeto al desaparecer? ¿Cuántos universos caben en una cáscara de naranja?

José Luis admiraba supremamente la naturaleza y no se trataba solamente de una idealización, sino de un cuestionamiento constante sobre las posibilidades que los objetos pueden aportarnos en nuestro espacio–tiempo; retomando la idea de Krauss sobre las posibilidades enormes de la escultura y sus distinciones entre el paisaje o la arquitectura.

Las obras tridimensionales de Díaz eran de naturaleza diversa, utilizaba escalas diminutas, inspirándose en el tamaño de un insecto, o buscaba equilibrar un árbol (de tamaño real) sacándolo de raíz del suelo, suspendiéndolo en medio de una sala de exposiciones.

José Luis estaba consolidando su trayectoria como un artista en plena madurez, sin embargo su lamentable partida no limitará el valor de sus creaciones desde un campo en expansión, vivió para dejarnos una herencia valiosa desde el campo de los proceso creativos.

Su legado es importante para el desarrollo no solo de nuevas ideas en el campo del arte contemporáneo, sino para seguir cuestionando las configuraciones temporales de los objetos cotidianos, las formas físicas de los materiales, su descomposición además del instinto de supervivencia de los seres vivientes, en un mundo que cada día va perdiendo su relación con lo primigenio de la vida.

José Luis emanaba energía y alegría al reconocer la fuerza vital de todo lo sintiente no-humano como un reflejo de lo mejor que existe en cada uno de nosotros, para seguir habitando este mundo con la profunda, sincera y generosa curiosidad de un artista.

1 “La escultura en el campo expandido”, Rosalind Krauss, 1979.

Arbol
Instalación
2015

Imágenes cortesía de Alternativa Once Galería: http://alternativaonce.com.mx/joseluisdiaz.html

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