domingo, octubre 17, 2021

Elvis

Por Francisco J. Serrano

Nunca se sabe
cuando será la última
vez que verás
a un amigo vivo.
Elvis, mi perro, ha muerto.

En un momento
difícil de mi vida
vino a cuidarme.
Él era la sonrisa
de un hombre solitario.

Por muchos años
el dolor de perder
a otras mascotas
me impidió tener una.
Hoy lo siento de nuevo.

Por las mañanas
venía a despertarme
¿Antes de mí
quién habrá lamentado
la pena de no verlo?

¿Qué edad tenía?
¿Cuál fue su primer nombre?
Ya estaba viejo.
Era muy cariñoso
con todas las visitas.

Su cobijita,
su plato de comida,
formas inertes,
me contemplan callados,
también están vacíos.

En el destello
de sus ojos había
cruda tristeza.
Huellas de sufrimiento
habitaban su cuerpo.

Este cariño
nacido de la nada
no irá a la nada.
Lápida imaginaria
serán estas palabras.

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